lunes, 18 de junio de 2007

La nueva política



Foto tomada en 1989: firma del acuerdo entre el Municipio de Morón y SOCMA para la construcción de una red de cloacas. El de la izquierda es el Intendente Rousselot y el de la derecha es… ¡¡¡Mauricio (Macri)!!!.

La historia de las cloacas es archiconocida. Resulta que el bueno de Rousselot no tuvo mejor idea que hacer las cloacas de uno de los partidos más populosos (y pobres) del Gran Buenos Aires: Morón. Recordemos que Morón en aquella época todavía estaba formado por los ahora partidos de Ituzaingó y Hurlingham, para que se den una idea de la magnitud de lo que estamos hablando.

Ahora, la obra en cuestión no es cualquier obra: ¿Cuál es una de las mayores causas de mortalidad infantil en la Argentina? La respuesta es simple: infecciones urinarias y gastrointestinales provocadas por la mala calidad del agua, contaminada por efluentes cloacales y de todo tipo. Entonces no se trata de construir una autopista o un puente, sino de salvar vidas de chicos.

Bueno, para los que no saben lo que hicieron estos dos: Rousselot le adjudicó a Sideco (SOCMA) la construcción de las cloacas sin llamar a licitación alguna mediante un convenio que no estipulaba ningún tipo de control por parte del Estado. El resultado: las cloacas las está haciendo Sabattella (15 años después) y Morón quedó endeudado hasta el caracú por obras que no se hicieron. La plata fue a parar a financiar el aparato del PJ y a los bolsillos de Macri (una parte de eso seguro que está financiando la campaña del PRO en la Ciudad de Buenos Aires). Interesante cuenta la de extrapolar los datos de mortalidad infantil en el municipio de Morón durante los últimos 15 años... y veremos de cuantos chicos muertos se tienen que hacer cargo estos dos sujetos (y unos cuantos más partícipes necesarios… entre ellos una parte de la sociedad que miró para otro lado en la fiesta menemista).

No es que me interese defenestar a Macri, pobre, ni vale la pena. Es un representante más de la “vieja política” que está haciendo su juego, como lo hizo siempre y lo seguirá haciendo a costa del Estado y de la sociedad toda (¿o era nueva? ¿Si no hace política, como es que la política que hace es nueva?) .

Lo que me preocupa, y ahí viene mi comentario, es que se crean eso de la “nueva política” y que Michetti “viene de afuera” (fue funcionaria durante gran parte de la década del noventa y contaba con amplios “contactos” políticos antes de “meterse” en política). Esto no significa que del “otro lado” (son los mismos en verdad) sean Carmelitas Descalzas, lo que quiero exponer es que no existe eso de “la nueva política”. Habría que empezar a hacer política en serio, y buscar alternativas reales de construir poder, aunque haya que empezar de cero. Porque el que dice “no hago política” y está en política… es un tipo muy peligroso (recuerden al querido de Marx, que decía que él hacía ciencia).

Esto es sólo un aporte para que vayan a votar el domingo 24 con la conciencia tranquila, sabiendo lo que están haciendo (porque eso de auto-engañarse es un instrumento que nosotros los argentinos sabemos utilizar muy bien).


Un abrazo.


Emilio P. Camporini


PD: Sabattella es un tipo querido por la gente de Morón, porque más o menos hace algo para no ser odiado. Es del PC. Efecto Rousselot – Macri. ¿Futuro de la Ciudad de Buenos Aires en menos de una década? Para pensar.


PD2: Por supuesto que lo de Morón es sólo una anécdota, de las tantas que jalonan el prontuario de Macri, perdón, “Mauricio”. Es interesante escuchar a los legisladores y funcionarios involucrados en el affaire del Correo Argentino contar cómo Mauricio (Macri) fue el principal lobbista de su padre (aunque, por supuesto, él no tiene “nada que ver” con las empresas de Franco).


PD3: Y lo mejor de todo: ¡¡¡Macri todavía no empezó a hacer política!!! Estamos al horno… en realidad, seguimos en el horno, pero le subieron la temperatura.

miércoles, 13 de junio de 2007

En campaña


Definitivamente el gobierno quiere diferenciarse de Sobisch...

Trumania

viernes, 8 de junio de 2007

Cultura del Ahorro

Argentinos:

Tuve la grata sorpresa de haber visto el aviso publicitario de los Supermercados Plaza Vea que alienta a ahorrar en vez de gastar. Su idea es simple y clara: ahorrar le permite utilizar lo que le sobra en algo que de lo contrario no se podría haber conseguido, disfrutándolo más que si se hubiese adquirido en forma inmediata. Esta idea es totalmente contraria a la nefasta publicidad que realizan tanto Visa (“la vida es ahora” y “porque vivís en este mundo necesitás Visa”), como el Banco Galicia con su Crédito 24 hs. (“lo vas a tener tan rápido que no vas a tener tiempo de desearlo”) o el Banco Santander Río con su Super Préstamo 1000/30 (“no dejes para más adelante lo que puedas hacer hoy”) entre otras empresas. Si bien defiendo los intereses de las empresas por buscar mayores ventas y ganancias, creo que tengo el derecho y la obligación de intentar construir una mejor sociedad donde mancomunadamente se busque el Bien Común privilegiando el ahorro, la estabilidad económica, la independencia financiera, la tranquilidad que da la previsión, en lugar de la exacerbación del consumismo individualista y postmodernista.


Felicito a quienes crearon la publicidad y aliento a quienes opinen en concordancia, que difundan la diferencia entre el ahorro y el consumismo, que no sólo trae ventajas económicas: mayor cantidad de capitales para el otorgamiento de créditos en bienes de capital que generan un crecimiento genuino y sustentable de la economía entre tantos otros; sino que también cambia la vorágine de necesidades creadas de la actualidad, por una cultura como la que hizo una vez grande a la Argentina.


Milan C. Jelic
milan@jelic.com.ar

martes, 5 de junio de 2007

Un capo

"La sociedad es bien de derecha, bien conservadora; si los políticos creen que van a ganar con los Derechos Humanos están equivocados."


No me considero de derecha -tampoco de izquierda-, pero definitivamente me encuentro lejos de aquélla si sigue realmente el razonamiento que se desprende de esta declaración: la derecha desprecia los Derechos Humanos.

No sólo prioriza otras cuestiones, sino que los relega en busca de otros fines.

Ya fueron muchos los años en los que nuestra sociedad fue víctima (?) de duros enfrentamientos que derramaron mucha sangre por derivados de este tema.


Identificar a Kirchner con los Derechos Humanos es una actitud propia de una persona obtusa que cree que para solucionar los problemas de seguridad lo más fácil sería urbanizar las villas, construyendo no casas, sino directamente cárceles, y que queden todos los negros ahí adentro.

Creo que por ese lado viene. Nuestro presidente se vanagloria de ser un defensor de los Derechos Humanos por bajar un par de cuadros de la ESMA rodeado de cámaras. Y lo grave se produce si la gente de derecha le cree. Entonces claro, esta gente no priorizará los Derechos Humanos.

En estas cuestiones se encuentra (o debe encontrarse) superada la dialéctica derecha-izquierda. Los Derechos Humanos van más allá de estas problemáticas cuasi coyunturales.

Ah, la cita es de una entrevista realizada a Luis Abelardo Patti.

Gino Aquino

sábado, 2 de junio de 2007

La hora de la reconciliación

Los sucesos que marcaron a fuego la historia Argentina en la década del setenta sembraron el espanto en la sociedad de aquellos años; espanto que resurge constantemente ante la necesaria memoria de lo que aconteció en aquel tiempo.

La gravedad de lo sucedido forjó una herida que mantuvo bajo el velo de un silencio oscuro las voces de la sociedad. Hoy día, aquellas voces toman fuerza y su grito estremece los oídos de aquellos dispuestos a escuchar. Sin embargo, la herida no para de sangrar y cada voz que se levanta traza un abismo entre dos extremos, ambos santos y demonios, según la voz que los convoque, dejando para los oídos preocupados por la voz de la Verdad un silencio atroz.

La parcialidad que inunda los medios de comunicación no indaga sobre las causas profundas del conflicto. Las posibles razones que llevaron a cada bando a actuar como lo hizo, sus ideas, intenciones y posibilidades no son importantes a la hora de presentar el tema; sólo importa el impacto que éste causa.

No es de extrañar que el trato que los ´70 tienen en los medios responda a la demanda de los espectadores. Lo que sí resulta de alarmante gravedad es que en los ámbitos intelectuales no se libre un debate que busque la objetividad. Parece que aquel silencio oscuro que calló a tantas voces hoy no dejará de cubrir con su velo a aquellos capaces de presentar un debate que indague sobre causas, razones, ideas y resoluciones del conflicto. No se ha presentado hasta el día de hoy nada que se asemeje a un análisis histórico crítico de lo sucedido. No se ha cubierto aún la demanda de aquellos hombres sedientos del manantial de la Verdad; demanda, creemos, del país mismo, que aún sangra dolor, rencor y odio, y no hace más que quebrarse en un incesante llanto ante el espantoso espectáculo una sociedad quebrada por el abismo de un pasado turbulento.
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Un negro cartel, cuyo matiz no hace mas que develar lo oscuro de sus implicancias, reza: “Ni olvido, ni perdón.”

Una sociedad que pregona el olvido, es una sociedad sin raíces ni identidad; arrojada a la existencia sin más horizonte que el acontecer. Nadie que ame esta nuestra patria puede negar la impostergable necesidad de memoria.

Sin embargo, una sociedad que no perdona, es una sociedad que se detiene indefinidamente en una grieta de su historia de la que no puede salir más que para volver a caer. Todo aquél que pretenda para nuestro país un futuro próspero para cada argentino, no puede más que aborrecer la idea de una sociedad de una sociedad sin reconciliación. Nada más claro a estos efectos que aquel viejo postulado inglés: “Together we stand, divided we fall.”

Una vez mas la historia nos alcanza. Tras la “hora de la espada” se hace presente la hora de la razón reconciliadora. La patria demanda ser resguardada de los rencores que la quebrantan. Proponemos que se intente, al menos como comienzo y desde éste humilde medio, un debate consciente y objetivo, sin olvidar que la sangre vertida amenaza cualquier intento de objetividad, pero recordando que solo desde la conciliación es posible armar un país.

La Sara

jueves, 31 de mayo de 2007

Encuesta

Antes de que empiece la veda, cerramos la encuesta acerca de la elección del Jefe de Gobierno porteño.

Los resultados, sobre los 45 votos que hubo en estos 4 días, arrojaron una buena victoria de Macri, basada en un llamativo y repentino crecimiento que tuvo entre martes a la noche y miércoles. Atrás de él se ubica Telerman, que supera los números que le dan las encuestas generales. Por último aparece Filmus, el gran "derrotado" de este sondeo.


¿Conclusiones? Corren por su cuenta.

lunes, 28 de mayo de 2007

Ni olvido ni Perón

Me he ausentado por demasiado tiempo y es hora de volver a transformar el veneno en papel. Vanos han sido los intentos de La Maga de justificar al peronismo. Trucos y engaños que más de una maga son propios de una hechicera. Paradójicamente no es la única bruja en ese aquelarre denominado peronismo. Todavía no ha podido diferenciar la hermosa teoría que proclaman y lo que realmente han llevado a la práctica.

Se debe tomar conciencia definitivamente de que el peronismo es el responsable de iniciar o por lo menos acrecentar las divisiones del país, aumentando la violencia tanto de la extrema izquierda como de la derecha y abriendo heridas que todavía no han podido cicatrizar.
Ya en 1959 en Tucumán surge la primera guerrilla peronista, los Uturuncos u “hombres tigres” en quechua, que reconoce el liderazgo intelectual de John William Cooke. Con esto se abre un nuevo y sangriento capítulo en la Historia Argentina, comienza la época de la “rebeldía peronista” y la subversión. Se van sumando otras acciones armadas en distintas partes del país como el Movimiento Revolucionario Peronista (MRP), la Juventud Revolucionaria Peronista (JRP), el Movimiento Peronista de Liberación- Ejército de Liberación Nacional (MPL-ELN), la Acción Revolucionaria Peronista (ARP). Con estos grupos se instaló la vía revolucionaria en nuestro país que ya no se limitaba a los grupos peronistas y empezaron a organizarse otros agrupamientos marxistas como el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP), Fuerzas Armadas de Liberación (FAL), entre otros.

Cooke fue uno de los primeros que se dio cuenta de que en Argentina no se trataba de ir a la selva para comenzar allí una guerra prolongada, sino que el mejor método era por medio de guerrillas urbanas, táctica que usará Montoneros en los 70.

Es interesante ver cómo en un principio Perón se acerca a estas agrupaciones que lo pueden ayudar para ir preparando su vuelta, incluso desde Madrid alentaba los actos de violencia contra el régimen militar, y cómo luego se aleja de ellos e incluso persigue. En mi opinión además lo que intentó fue presentarse frente a los otros partidos políticos como el único capaz de frenar a estos grupos, pero luego se les fue de las manos con todas las terribles consecuencias que esto acarrea.
Cuando ya está en el poder con su tercera presidencia, la situación era muy tensa y se incrementan los actos de violencia de ambas partes y eso que el caudillo había afirmado que para un peronista no había nada mejor que otro peronista. El movimiento estaba compuesto por elementos muy heterogéneos, y entre la izquierda y la derecha, finalmente Perón se decide más sobre esta última opción. En esos tiempos era famosa una caricatura política en la que mostraba a Perón en el instante en que su chofer le preguntaba, al acercarse a una intersección de la carretera: “¿Qué camino general?” y Perón le contestaba: “El mismo de costumbre; señaliza a la izquierda y dobla a la derecha”.

Perón, creador de la Triple A
Es así como nace la Alianza Anticomunista Argentina, conocida popularmente como Triple A, que fue un grupo armado de ultraderecha creado para silenciar a la oposición dentro del mismo movimiento peronista durante la década del setenta. Hoy ya no se debería discutir que Perón la creó o por lo menos que sabía de las actividades que llevaba a cabo, cosa siempre negada por los muchachos peronistas. Este es el propósito del artículo.

López Rega o “Lopecito”, como lo llamaban, y el entonces comisario general de la Policía Federal Argentina, Alberto Villar, organizaron la Triple A durante el gobierno interino de Raúl Lastiri, en 1973. López Rega estaba al frente del Ministerio de Bienestar Social, cuyos fondos desvió para financiar la organización y el armamento del grupo paramilitar. Sus atrocidades continuaron con el gobierno del mismo Perón y de su esposa Isabel. También le decían “el Brujo” (como La Maga) por su devoción espiritista con cultos paganos y un fanatismo por la astrología.

Debemos recordar que por esa época se habían incrementado los asesinatos por parte de grupos terroristas. Sin duda el más recordado es el asesinato del secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci por Montoneros. Después del cual y con el humor propio de la mafia dijeron que el asesinato de Rucci era el “Operativo Traviata”, porque el dirigente obrero peronista “tenía veintitrés agujeritos” como decía en esa época la publicidad de esas galletas. La muerte de Rucci fue un duro golpe para el caudillo y dicen que en su velatorio exclamó “Me cortaron las patas”, “Esos disparos eran para mí”.

Estoy convencido de que una mala acción cometida por una de las partes nunca justifica una acción parecida de la parte contraria, si bien comprendo lo difícil que es cumplir esto y la situación extrema en que se vivía en esos tiempos. Ghandi decía que si hacemos la ley del ojo por ojo, la Humanidad quedará ciega. Y es así como vemos que cada una de estas acciones fueron incrementando aún más el grado de violencia que continuó con la última dictadura militar y dejó un legado de tragedia y división que aún subsiste.

Se debe dejar de ocultar el rol que tuvo el mismo Juan Domingo Perón con respecto a la Triple A. Dejar de insistir en que la denigrante figura (y con razón) de López Rega era el único responsable y que manejaba a Isabel con sus brujerías a su antojo. Entiendo que hay fuertes intereses políticos en que la participación del general en la AAA no salga a la luz, pero dudo que “Lopecito” haya podido crear semejante máquina de represión sin consultar a su amigo y jefe Perón. Tal vez haya gente que pueda aclararnos esta duda, tal vez sean los mismos que hace poco tiempo pegaron carteles que decían: "No jodan con Perón" en clara referencia a la reactivación en la justicia de la causa vinculada con la Triple A

Luego del asesinato de Rucci, Perón enfadado dijo a sus allegados que hacía falta un somatén. Un somatén es un cuerpo de gente armada que no pertenece al ejército y se dedica a perseguir al enemigo, los catalanes lo usaban en el siglo XI y el general Miguel Primo de Rivera lo reflotó durante su golpe de Estado. Perón había pasado muchos años en España y recordaba sus charlas en Madrid con el coronel franquista Enrique Herrera Marín, quien le acercó un proyecto de represión basado en la experiencia de la Guerra Civil Española, modelo que para algunos autores servirá para crear la Triple A

También se habla que durante la presidencia todavía de Lastiri se produjeron varias reuniones con Perón con el fin de acabar con los grupos de izquierda. Lo cierto es que el accionar de la Alianza Anticomunista Argentina empezó a funcionar desde el período de Lastiri, y continuó con Perón hasta el gobierno de Isabel. De esto son prueba los numerosos casos de secuestros, asesinatos, intentos fallidos, atentados contra locales de la JP y de prácticamente todos los partidos de izquierda, centros culturales y diarios que forman una lista interminable imposible de reproducir en este blog.

Entre estos casos podemos recordar el asesinato de Benito Spahn, miembro de la JP, el 22 de julio de 1973, por un militante sindical; el de Horacio Oróstegui, representante de la izquierda peronista, el 14 de septiembre; el secuestro de Sergio Maillman, de la Federación Gráfica Bonaerense, el 19, introducido en un Falcon cuya propietaria era funcionaria del Ministerio de Bienestar Social; el asesinato de Enrique Grymberg el 26, miembro del Consejo de la JP; y el asesinato de Nemesio Aquino, afiliado a la unidad básica Héroes de Trelew de la villa San Pablo, el 5 de octubre. Entre muchísimos casos que completan una lista interminable.

Luego de la asunción de Perón, el 12 de octubre, los asesinatos no se detuvieron; dos días después, en Rosario, caía acribillado Constantino Razetti, un joven bioquímico dirigente de la JP. El 17 del mismo mes, en Mar del Plata, se incendiaban las casas de Andrés Cabo y de Alfredo Cuestas. Los tres eran dirigentes de la JP. Y en noviembre colocaron una bomba en el automóvil del senador radical Hipólito Solari Yrigoyen. El artefacto explotó hiriéndole un pie, pero no logró matarlo. Por medio de un comunicado se hizo responsable el grupo denominado Alianza Antiimperialista Argentina El 23 de enero se ametralló el frente de la casa del dirigente peronista Manuel Héctor Delgado, y a los pocos días, tras un secuestro, apareció en un baldío el cadáver del joven militante José Contino.

Poco tiempo después, la Triple A difundió una lista negra de futuras víctimas. Figuraban en ella Silvio Frondizi, hermano del ex-presidente Arturo, Mario Hernández, al ex subfeje de la Policía Julio Troxler, Gustavo Roca, el ex vicegobernador cordobés Atilio López, el coronel Luis Perlinger Mario Santucho, Armando Jaime, Agustín Tosco, el obispo Luis Angelelli, Ernesto Giudice, Roberto Quieto, entre otros.

Uno de los episodios mas recordados ocurrió en Mataderos, cuando el sacerdote Carlos Mugica fue acribillado al salir de la iglesia San Francisco Solano. Este crimen fue cometido por Rodolfo Almirón, uno de los jefes de la Triple A. Fue el mismo subinspector Rodolfo Eduardo Almirón quien junto al comisario Juan Ramón Morales, el comisario Alberto Villar y José López Rega fueron ascendidos y nombrados por Perón. El general no podía desconocer su situación ya que los cuatro eran jefes de la Triple A y tres de ellos señalados como miembros operativos de ese grupo, es decir, salían a la calle secuestrar y asesinar. “Lopecito”, su hombre de confianza fue subiendo posiciones bajo su amparo. Y el decreto de ascenso a Morales, Almirón y Villar había sido firmado por el mismo presidente en persona.

Es realmente interesante escuchar lo que contestó el caudillo cuando en una reunión de prensa, Ana Guzzetti, del diario El Mundo, le dijo a Perón que en dos semanas hubo 25 unidades básicas voladas y doce militantes muertos o desaparecidos. Y le preguntó qué medidas iba a tomar para investigar estos atentados fascistas de grupos parapoliciales ultraderechistas. Enojado, el general se dirigió a uno de sus ayudantes: "¡Tomen los datos necesarios para que el Ministerio de Justicia inicie la causa contra esta señorita!". Así , Perón mandó investigar a Guzzetti, no las muertes.

Creo que cuando la hipocresía comienza a ser de mala calidad, es hora de decir la verdad y se debería investigar con mayor profundidad la participación de Perón en la Triple A. Con ella comenzó el terrorismo por parte del Estado y alcanzará niveles terribles con el llamado Proceso de Reorganización Nacional. Además lo innecesario de tomar estas medidas por parte del gobierno peronista ya que contaba con los medios legales suficientes y el apoyo de la población y otros partidos políticos para frenar la violencia de estos grupos terroristas por medios institucionales. El gobierno tenía mayoría en el Congreso con la cual podía sacar varias leyes para frenar la violencia izquierdista de esa época. No obstante, por alguna razón, prefirió contestar a la violencia con más violencia.

Es así como el peronismo creó o por lo menos acrecentó las mayores divisiones y rivalidades de los últimos años en la sociedad argentina. De allí surgieron los primeros intentos de grupos guerrilleros como los Uturuncos, que continuó con otros grupos que tiñeron nuestra historia de sangre como Montoneros. Pero también con el peronismo surge la AAA y el terrorismo de Estado que luego continuará con la peor dictadura militar de toda la Historia Argentina. Además teniendo la posibilidad de usar medios legales, eligieron la violencia, sin tener en cuenta que cuando empieza el primer disparo, nunca se sabe cuando será el último.

Por último recordar una frase de Juan Pablo II, que según la visión de La Maga era casi tan católico como el mismísimo Perón. Su Santidad afirmó: “Si ciertas ideologías y ciertas formas de interpretar la legítima preocupación por la seguridad nacional dieran como resultado el subyugar al Estado, al hombre y sus derechos y dignidad, ellas cesarían en la misma medida de ser humanas, y sería imposible compaginarlas con un contenido cristiano sin una gran decepción”.

Mr. Gorilla

miércoles, 9 de mayo de 2007

Conciencia en campaña

El concepto de lo que denominamos conciencia nos alude a una cierta reflexión de nuestro conocimiento, de discernir la bondad de la maldad. La conciencia nos aconseja, nos marca el camino hacia donde es mejor para nosotros mismos; marca nuestro rumbo.
Conciencia reflexiva de la que voy a hacer uso para desarrollar este articulo.
Al observar la actualidad política en todas sus dimensiones hay muchas cosas que creo que no las entiendo, pero luego, reflexiono y me doy cuenta de que no las entiendo porque en realidad son poco creíbles para mí. ¿ Son poco creíbles para mí porque la realidad que me imagino de las características de una campaña política no concuerda con lo que en realidad se caracterizan?
¿Es poco creíble porque resulta que no soy tan ingenuo, y que sé cómo debería ser una verdadera campaña de los políticos?
O simplemente me convendría bajar a tierra y ver las cosas tal cual como son, tal cual como suceden.
Me niego.
Me niego a aceptar el modus operandi que utilizan los candidatos para hacer campaña hoy en día en nuestra política.
Me niego porque siento que mi conciencia me advierte sobre algo que no está tan bien como parece.
Me esmero en poner mucha reflexión antes de desarrollar el tema porque la verdad es que es un tema muy profundo y que condiciona en el momento de hacer valer nuestra libertad de ciudadanos y como tales elegir a nuestros mandatarios en el momento del voto.
Mi gran preocupación ante todo se concentra en cómo los candidatos hacen campaña, qué mensaje le pasan a quienes los tienen que elegir, qué idea de idiosincrasia tienen de su sociedad para comunicarles de una forma u otra sus propuestas, sus planes, etcétera.
Hay formas y formas. Lo que definirá la forma del candidato de hacer campaña es su idea de ciudadanos en su conjunto a los cuales se está dirigiendo, ¿ciudadanos concientes de las cuestiones políticas, pertenecientes a una sociedad que le interesa los asuntos públicos y que no es tan ingenua para creer en mensajes insignificantes y sin contenido real? ¿O bien se dirigen a una sociedad desinteresada de las cuestiones públicas tal como es elegir a su dirigente político, una sociedad que se puede manipular, convencer fácilmente y luego al fin y al cabo engañar?
Yo creo que nuestro tipo de sociedad está bien definido. Yo veo y siento que a nuestra sociedad le interesa quién la va a dirigir. A nosotros, los ciudadanos, nos importa y nos afecta y mucho quién va a ser nuestro líder. Y tampoco queremos que nos engañen, tampoco queremos que los políticos se pongan las pilas únicamente en época de campaña.
Es por eso que a nuestros candidatos les es mas conveniente, creo yo, elegir una forma adecuada y acorde a quienes se dirigen cuando nos quieren hacer conocer quiénes son, cuáles son sus proyectos, etcétera.
Esa forma adecuada y acorde es la que no veo en los recientes afiches de los candidatos a Jefe de Gobierno y a diputado, de la cual tengo un ejemplo específico.
Distintos lemas y mensajes nos comunican los candidatos para que los elijamos, para que veamos una buena imagen de ellos y el futuro de nuestra nación, para que confiemos en ellos y para que, por lo tanto, se hagan partícipes en nuestro voto.
Uno de los mensajes (junto a otros de varios candidatos a Jefe de Gobierno) en el cual mi conciencia de ciudadano votante se alborotó frente a la aberración por su insignificancia del contenido del mensaje fue uno publicado por el Dr. Ginés González García, candidato a legislador porteño. El mensaje es el siguiente

"Dice lo que piensa. Hace lo que dice" .

Cuando leí por primera vez este cartel afiche me quedé sorprendido, porque era el perfecto ejemplo que me faltaba para saber que yo no estaba tan equivocado acerca de los insignificantes mensajes y lemas sin importancia que los candidatos comunican continuamente a su comunidad.
¿Cómo puede ser que un candidato, un ACTUAL Ministro del ejecutivo de la Nación Argentina, se dirija de ese modo a su pueblo, a su nación con el fin de que éste lo elija para que junto con otros actuales políticos que hicieron y hacen lo mismo que él en su candidatura dirijan el crecimiento, el desarrollo y el camino hacia la madurez y el progreso de nuestra nación.
O son ellos los incapaces, los ineptos, los irrespetuosos o en realidad son tan inteligentes como para notar hacia dónde y por qué se guía nuestra sociedad que creen que esos mensajes nos convencerán de que los votemos.
Es verdad que en un afiche no se pueden publicar todas la propuestas, pero tampoco se puede publicar un juego de palabras que en la realidad sabemos todos que es todo lo contrario.

Los llamo irrespetuosos porque sentí que me faltaron el respeto, que me consideraron un necio, un oligofrénico y un imbécil, que con ese tipo de campaña, con ese tipo de lema estúpido me iban a convencer de que "dicen lo que piensan" y de que "hacen lo que dicen".
No sólo siento que me faltaron a mí, sino a toda la sociedad, a todos nosotros.
Es por eso que mi deseo no es hacer una crítica nada más porque creo que sería negativa sin un impulso contrario a lo que critico; es por eso que mi impulso contrario está en hacer valer, desarrollar y poner en práctica nuestra conciencia como ciudadanos activos votantes, y no permitir que aduladores de la ignorancia de la idiosincrasia de nuestra sociedad como el Dr. Ginés González García (poca acción en temas de salud pública) nos traten como un pueblo necio a la hora de hacer campaña.
Esta es la única campaña que los ciudadanos podemos presentar, la única pero las más valiosa: la campaña de la conciencia al votar. Es por eso el titulo de mi artículo es "conciencia en campaña", porque aspiro a que debemos hacerla crecer cada vez más mediante nuestras virtudes y guiados por nuestra querida conciencia de que, como dije en un principio, nos guía. Una conciencia firme ante el voto nos puede guiar por un buen camino.
Se puede entender que esta forma de hacer campaña puede ser un clásico en nuestro país y que muchos me dirán que "así es la política".
Así es la política nada, porque yo creo en que existe un cierto orden y no se puede caer en la aceptación del caos actual.
Hay que darle impulso y concientizarnos de que podemos cambiar la forma de que nuestros políticos hagan campaña como corresponde (no digo que ninguno lo haga, pero deben ser todos) y por ende cambiar la forma en que realicen luego su política.

Invito a los lectores a seguir desarrollando la idea si ellos creen que es un tema importante.
Es verdad que la idea me podría haber servido para una posible candidatura en un futuro, pero preferí comentárselas a ustedes, mis compañeros de la universidad y mis conciudadanos, ya que apuesto al bien común.

Muchas gracias por el espacio.

Agustín Groppo