sábado, 6 de septiembre de 2008

¿Donde esta el verdadero sentimiento argentino?

Hace años somos gobernados por un grupo de personas a veces distintas corrientes de pensamiento pero siempre con un factor común “Peronismo”, aun no siguiendo ni una sola palabra de la doctrina peronista, fallando al pueblo desde la demagogia y la corrupción, no sería correcto decir que están todos dentro de la misma “bolsa” pero desde una visión filosófica y punto de vista personal viven el día a día como el “Carpe diem” piensan el futuro a 10 años, lo que necesitan para devastar la nación con periodos decadentes.
El país que dibujaron con distintas políticas corporativas no hizo otra cosa que crear falsas expectativas una y otra vez, con premisas demagógicas en el momento de la detentación del poder.
El modo de operación a simple análisis es implantar una pantalla artificial a los sectores populares nublando su visión futura y transformándola en un mero sector del propio partido utilizado como herramienta tanto en las elecciones como fuerza de choque durante sus respectivos gobiernos.
Desde el punto de vista político no esta mal; la fase agonal de construcción del poder es su gran don, como lo es la manipulación al pueblo sin educación. La educación es el punto fundamental de una política a futuro, pero como es más fácil hacer que no piensen por sí mismos sino hacer que adapten su pensamiento al del gobierno de turno, no se piensa una inversión en ese rubro.
Así como no hay que meterlos en la misma “bolsa”, no todo lo que hicieron es negro, pero en nada de lo que se puso negro admiten su responsabilidad.
Escucho siempre el mismo tipo de frases como “si no sos peronista te voltean”, hace pocos meses los golpistas eran los trabajadores rurales, hay gente que prefiere otros sistemas de gobierno antes que la republica democrática, pero la democracia es eso, que todos puedan opinar en temas públicos, temas concernientes a todos y así hacerse responsable de sus dichos, como defenderlos también. Ser ciudadano es ser parte de un sistema democrático. La diferencia fundamental con otros sistemas de gobierno radica en que cada uno es responsable de la elección de gobernantes, posee derechos y obligaciones, aún cuando los gobernantes olvidan luego del periodo electoral a quien representan, no solo a sus votantes sino a una gran diversidad de grupos sociales e intereses económicos con algo en común que poseen la misma nacionalidad argentina.
La libertad de prensa no debería ser algo meramente lucrativo, un proyecto que regulara los medios de comunicación, que habilite la participación de manera equitativa a actores políticos de bajos recursos, donde la conciencia ética prime ante la creación de falsos conflictos, de estructuras de ocultamiento especulativo, seria complementario para terminar con la larga lista que nos queda de objetivos a cumplir.
Yo también me sumo a la esperanza de un nuevo amanecer pero creo que debemos dejar los intereses individuales, estar atentos a las señales y seguir la intuición desde el rol que deba cumplir cada uno.

RODRIGO DONOSO

jueves, 8 de mayo de 2008

Lo dulce no es lo dulce sin lo amargo

Respuesta al lobo estepario

Porque siempre tuve y tengo la misma duda…

Just remember, the sweet is never as sweet without the sour, and I know the sour. “- David Aames (Tom Cruise) en Vanilla Sky


Quizás esto es lo que le contestaría el obrero a Dolina, lo dulce nunca es tan dulce sin lo amargo y yo conozco lo amargo….
Lo amargo nos enseña a vivir, es quizás una de las mayores fuentes de sabiduría. Ante los problemas tenemos muchas opciones, la básica es la del medio vaso lleno y la del medio vacío. Igual esa es la mas simplista.

Es obvio que si se nos muere alguien querido vamos a sentir el vacío en un primer momento. Pero más adelante, tenemos las dos opciones: el vacío- vacío o el vacío- lleno. Es decir depresión irreversible o ampliar los horizontes. Depende de uno y de lo abiertos que estemos para recibir ayuda.

Mi pregunta es la siguiente, por ejemplo que caigo en una depresión profunda (opcion 1) y necesito ayuda psicológica o hasta quizás psiquiátrica porque mis familiares ya hicieron todo lo posible y no puedo salir de la angustia.. ¿A dónde voy? Al psicólogo o al psiquiatra. Estas personas para hacer bien su trabajo y ayudarme a mi necesitan conocimiento.

Un simple ejemplo de la importancia del conocimiento a nivel sociedad.

Igualmente hay otra cuestión planteada sobre el conocimiento a nivel personal, qué papel juega: ¿vivir más feliz o saber más?

En mi imperfecta opinión, conocimiento y sabiduría son extremadamente diferentes.

El conocimiento es intelectual, teórico ( si bien se puede adquirir en la práctica, no por eso deja de ser algo teórico, abstracto )

En cambio, la sabiduría es aquella forma de vivir bien.

Y si bien son dos cosas distintas, están relacionadas. Si conocemos algo, seguramente elegiremos mejor, por lo tanto evitaremos consecuencias negativas (las mayores posibles) y viviremos mejor.

Con esto no quiero decir que siempre se siga esta secuencia (creo en las excepciones) pero algo de cierto hay. Considero al conocimiento una herramienta que amplia las posibilidades de éxito en la vida, es decir tomar buenas decisiones. Tanto el conocimiento académico como el filosófico o el religioso, o el adquirido por la experiencia propia y la de otros. Lo considero medio y no fin.

Generalmente todos concordamos que conocer es “saber” más de algo, que ese algo no sea a nuestros ojos tan “oscuro” como antes. Pero quizás tenemos consideraciones diferentes sobre lo que significa ser feliz.

Para mí, ser feliz es vivir. Vivir con la mayor intensidad, sentirse vivo.
Y como se dice no hay solo que tener una sentido por el cual vivir, sino una razón por la cual morir. Para algunos es un hijo, para otros es la patria, o quizás la religión, la familia, etc.

Igual con respecto al obrero envidiado por Dolina, me gustaría saber qué piensa el obrero. Quizás el obrero envidia a Dolina por tener un trabajo menos forzoso, estar mejor pago y por haber soñado siempre con hablar por la radio.
De afuera, todo se ve más lindo.

Considero que tanto el obrero como Dolina pueden obtener la sabiduría del buen vivir. Y todos nosotros también, ¿ por qué no? Es simplemente buscarle la vuelta, cambiar nuestra actitud ante la vida. Ir un poco contra el ritmo estresado del mundo y aprender a disfrutar las cosas simples de la vida independientemente de la vida profesional de cada uno. Seas astronauta, científico, profesor, recolector de residuos, expresidente o presidenta (que son lo mismo), argentino o argentina (que no son lo mismo), pueblo o oligarquía (que tampoco son lo mismo).

La vida es bella!
No solo una linda frase sino una muy buena película.

“MIRA dos VECES PARA VER LO EXACTO, MIRA una SOLA VEZ PARA VER LO HERMOSO” Henri-Fréderic Amiel

PAULA HERRERA

miércoles, 30 de abril de 2008

Mano Dura

Las veces que salen discusiones en la facultad en materia penal, he notado que el denominador común es el mismo: “Mano Dura”.
Y los castigos varían desde la pena de muerte, torturas o prisión de por vida. Pero no mucho más. Parece ser que la única forma de penar a alguien que se comportó mal es de la misma manera que él mismo actuó. Siempre digo que todos tenemos un "facho" dentro, todos en alguna situación tuvimos ganas de matar a alguien. Este sentimiento bajo y estúpido es muy básico en el instinto humano, por eso es tan fecundo en la derecha.
Creo que la pregunta que divide las aguas para saber en qué posición se encuentra cada uno es la siguiente: Ante un crimen, ¿usted busca con mayor fuerza el castigo del delincuente o su reinserción en la sociedad?. Por supuesto que cuando alguien comete un delito debe ser juzgado y darle una pena proporcional, como también que si llega a existir un caso en que resulta imposible reincorporarlo a la sociedad se lo debe dejar apartado de ella para su seguridad y la de los ciudadanos.
Los delincuentes son seres humanos y en pocos casos son insalvables y siempre se debe intentar reincorporarlos a la sociedad. Las cárceles son un invento antiquísimo y nunca han solucionado el tema de la delincuencia en forma total. Incluso hoy en día todavía sirven como lugar donde los prisioneros aprenden nuevas tácticas criminales en vez de tratar de llevarlos por el buen camino.
Me parece que cada caso es un mundo y hay que dirigirse al contexto y la historia particular de esa persona. Nosotros nunca podremos saber cómo hubiéramos actuado de estar en sus zapatos. Influyen muchísimas cosas como la familia, niñez, la situación económica, si pertenece a un grupo étnico o religioso, etc. Y si una vez esa persona se equivocó es importante darle una nueva oportunidad y corregir sus errores, a lo mejor él ni siquiera lo veía como algo erróneo sino natural.
Por el mero hecho de ser hombre o mujer se merece intentar el cambio. Y no como a nuestro amigo drugo Alex en la novela de Anthony Burguess, sino con métodos humanos siguiendo a la propia voluntad del recluso. Siempre he preferido un delincuente en libertad que un inocente en prisión.

Sobre la pena de muerte y las torturas no creo que haya mucho que hablar. Ya hay hasta tratados internacionales que las prohíben aunque siga siendo práctica frecuente, incluso en el Primer Mundo. En una oportunidad un profesor de esta casa hizo una especie de apología a la pena de muerte en caso de los violadores, sin lugar a dudas los peores criminales que podemos imaginar. El profesor preguntó qué haríamos si llegamos a nuestras casas y encontramos a uno de estos muchachos abusando de un familiar. Me parece que el planteo está mal formulado. Yo que estoy totalmente en contra de la pena de muerte, y aunque varios me tilden de garantista, seguramente si entran a mi casa soy capaz de matar al violador. Lo que ocurre es que hay que tomar distancia del ejemplo, obviamente que no es lo mismo si le pasa a uno que a un tercero. Justamente la sociedad algo ha avanzado a través del tiempo y no se hace justicia por mano propia, sino que existe todo un aparato de represión estatal que es el que tiene el monopolio legítimo de la violencia para determinar qué le corresponde a cada uno.
Nunca entendí cómo un cristiano con todas las letras puede llegar a apoyar estas prácticas nefastas, tan alejadas de los valores de la dignidad humana y tan cercanas a un famoso ex-gobernador texano. Pero sí concuerdo con Woody Allen cuando dice que “es cuestionable si la pena de muerte sigue siendo un disuasivo, aunque estudios recientes muestran que la probabilidad de que los criminales cometan otro delito cae casi a la mitad después de ser ejecutados”.
El temor a la inseguridad es sin dudas la herramienta más eficiente de todas. Todos sabemos que es mejor ser temido que amado y no hay nada más fácil que manejar a una sociedad con miedo. Cuántas libertades y derechos que puedo aplastar con la excusa de mayor seguridad. Sino observen que pasa en USA o lean esa distopía que describe Orwell en “1984”.

Otra cosa que me desespera pero no quiero extenderme más es la estupidez de tener armas en la casa por seguridad cuando hay estudios hechos y las estadísticas señalan que es más probable que un miembro de la familia reciba un disparo que un ladrón.
Pero sin dudas el punto que más me llama la atención es la gran diferencia que hay entre la justicia para pobres y la que es para ricos. O incluso como se persigue más a un simple ladrón que a altos funcionarios públicos que encima si caen salen enseguida o consiguen en prisión pero en su cómodo domicilio. Y lo peor es que la sociedad toma esto como si fuera normal. Obviamente que hay muchas notas de Foucault en lo que escribo y este autor de “Vigilar y Castigar” escribe que un crimen que espanta la conciencia es a menudo de un efecto menor que una fechoría que todo el mundo tolera y se siente dispuesto a imitar por su cuenta. Rareza de los grandes crímenes; peligro en cambio de las pequeñas fechorías familiares que se multiplican.
Pero volviendo al tema de la diferencia entre pobres y ricos, también creo necesario analizar la situación de cada caso y las particularidades que llevaron a esas personas a actuar así. Foucault en el mismo libro se pregunta si de dos hombres que han cometido el mismo robo ¿hasta qué punto aquel que tenía apenas lo necesario es menos culpable que el que nadaba en la abundancia? Y este es un problema que moldea nuestra mente no sólo en materia penal sino que ocurre en otros ámbitos de la vida. De la misma forma, un rico con pistola es precavido, un pobre con pistola un delincuente. Un rico con manicura es un playboy, un pobre con manicura es un maricón.
A modo de conclusión me parece apropiado citar a Gandhi cuando afirmaba que una mala acción cometida por una de las partes no justifica una acción parecida de la parte contraria. Y si hacemos la ley del ojo por ojo, la humanidad quedará ciega.
Es necesario una mejora en el sistema penitenciario para evitar tantos reincidentes, pero obviamente que esto no quita que haya un castigo para el que actúa de forma errónea, no sólo por el delincuente sino que como dice el mismísimo Foucault: “Nada vuelve más frágil al aparato de las leyes que la esperanza de la impunidad”.


PAPILLON

sábado, 26 de abril de 2008

Amarga realidad

En realidad lo que quería compartir con ustedes no es tan político pero sí académico. No he podido nunca determinar la relación entre inteligencia/ sabiduría/ conocimientos (valores difíciles de medir) con lo que podemos llamar felicidad (sin dudas el más difícil o para algunos imposible de medir).
Comprendo que esto dependerá de sus cosmovisiones antropológicas y teológicas pero me interesaría ampliar este tema con sus opiniones.
Esta intriga me surgió escuchando a Alejandro Dolina cuando decía que envidiaba a un trabajador simple, a modo de ejemplo, un obrero, humilde, ignorante, religioso. Es decir, él que es un tipo cultivado, compositor, intelectual, escritor, con varios años de experiencia, de alguna manera trata de decir que cuando uno llega ese nivel pierde el amor a las cosas sencillas de la vida, termina de maravillarse por la sonrisa de un niño y concuerda con aquella frase de Tolstoy en que en realidad el único conocimiento alcanzable por el hombre es que la vida no tiene sentido. Uno podría llegar a llamar a esta postura de soberbia, sin poder definir si se debe más al orgullo de lo que uno es o el desprecio hacia los demás, pero es algo que aún suelo discutir con mi almohada y no he llegado a una clara conclusión.
A lo que voy a modo de ejemplo es que talvez un musicólogo, un crítico de música, aunque sabe mucho más no disfruta tanto como un simple y humilde melómano.
Es como que se envidia esa alegría de la gente de las favelas que no se puede entender, gente despreocupada de los grandes temas, concentradas en cosas cotidianas y más urgentes como qué comer ese mismo día, y sin embargo me animaría a decir que son más felices. En cambio aquellos hombres serios, más cultivados nunca simulan que la están pasando bien. Mitterrand decía que un gran presidente debe saber como aburrirse.
Lo mismo parece suceder con la gente creyente que cuando les ocurre algo malo dicen que es porque Dios lo quiso y parece que pueden sortear cualquier obstáculo sabiendo que tiene a alguien arriba. Debe ser un vestigio de nuestra infancia cuando recurríamos a papá. Del mismo modo, hoy toman una estampita y se encomiendan al Padre sin tratar de resolver el problema por sí mismos. Estos tipos crean un Dios y se someten a él, me recuerda a Matrix con el tema de cuál de las dos pastillas elegir, talvez seriamos más felices si elegimos la otra píldora. Como el traidor que prefería vivir en el mundo imaginario que en el verdadero y disfrutar de los placeres sensibles.
Todavía no sé bien que pensar, tampoco que deberíamos elegir: si la felicidad o la Diosa Razón. A lo mejor en realidad no son incompatibles.
Es un problema complejo como todas las preguntas simples pero por ahora me quedo con unos fragmentos de Voltaire en uno de sus libros: “Cien veces me dije que sería feliz si pudiera ser tan tonto como mi vecina; pero no deseo gozar semejante felicidad. Vi que efectivamente no deseaba ser feliz a cambio de ser imbécil. Rara contradicción es pensar así, porque lo único que importa es ser feliz y nada vale tener entendimiento o ser necio. No hubo ninguno que quisiera aceptar volverse tonto para vivir contento. De aquí infiero que si tenemos mucho aprecio por la felicidad, más aprecio hacemos aún de la razón. Pero, pensándolo bien, parece que preferir la razón a la felicidad es un enorme desatino”.
EL LOBO ESTEPARIO

Intolerancia

“Intolerancia”, peliculón del genio y controvertido David Wark Griffith, trascendental en la historia del cine. Me llama mucho la atención la valoración que ha conquistado la tolerancia en nuestros tiempos a diferencia de esas épocas en las que eran necesarios ese tipo de films.
Hoy en día se estima a aquella persona que se jacta de ser tolerante, cosa que si bien es fundamental para mantener una buena sociedad, creo que muchas veces se aparta de lo que en realidad debería significar.
Antes de empezar, tratemos de tomar la tolerancia no sólo en el aspecto político y religioso sino de una manera más general.
El mismísimo Mohandas Karamchand, más conocido como Mahatma Gandhi, señalaba que el término tolerancia no le agradaba aunque no encontrase otro mejor. La tolerancia puede llevar implícita la suposición injustificada de que la fe de los demás es inferior a la nuestra como ocurre con esas personas que cree tener la verdad, que las cosas son sólo como él dice pero como es un tipo “tolerante” deja que los otros, los que están equivocados, desarrollen sus lucubraciones mentales tan alejadas de la realidad. No veo ningún mérito en esta postura soberbia tan alejada de lo que entiendo por tolerancia.
También disiento en esa actitud en la cual cada uno tiene “su” verdad y puede decir lo que quiera porque todas las opiniones son válidas mientras a mí no me afecte. Muchas veces, como dice un profesor, detrás de la tolerancia se esconde la Soberana Indiferencia. No es que se respete o escuche a los demás, sino que ni siquiera les importa. La idea es que mientras no me molesten a mí que cada uno haga lo que quiera. Seguramente en lo personal les habrá ocurrido con amigos que cuando alguien dice frente a un problema que lo deje de lado, que hay que ser tolerante en la vida y no meterse es porque en el fondo no le interesa esa persona. Pero cuando son seres más próximos y vemos que andan mal sentimos la necesidad de decírselos.
Incluso esta deformación de la tolerancia hace que caigamos en el más bajo relativismo. Se dice que no existe una verdad, cuando esa misma negación se contradice lógicamente ya que se afirma que hay una verdad y es que ésta no existe. Tampoco podemos admitir lógicamente que hay distintas verdades ya que como nos vienen repitiendo en filosofía nada puede ser y no ser en el mismo tiempo y sentido. Claramente debe existir una verdad, lo que ocurre es que cada uno tiene sus propias gafas para observarla y así se llegan a conclusiones diferentes. Algunos se aproximarán más que otros, pero no por esto justamente hay que ser intolerante y quedarse con la opinión de uno.
Espero que no se me tilde de autoritario, nada más lejano hay en mí que esa idea de cruzada, de imponer ideas propias o censurar a personas. Como señalan los artículos 18 y 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que afirma que todos los hombres tienen derecho a la libertad de pensamiento, conciencia, religión, opinión y expresión.
Incluso no hay nada mejor que juntarse con personas de distintas ideologías ya que mientras más acostumbrados estemos a pensar en cosas diferentes, mejor uno se prepara para tener ideas nuevas.
Sólo el que calla está en condiciones de oír lo que opinan los demás.
Como decía el Gran Maestre Voltaire, la ignorancia afirma o niega rotundamente, la ciencia duda. Hay que ser muy bruto para estar muy seguro de algo.
Así es que es trascendental ser tolerante, poder escuchar y debatir las ideas con total humildad y preguntarse si realmente uno estaba en lo cierto. Siempre hay que recordar que la duda es la jactancia de los intelectuales, lo que creo es que a veces esa tolerancia tan importante se deforma ya sea en indiferencia o superioridad.
Si bien es un término terriblemente multívoco, la mejor frase que expresa mi idea de tolerancia es la que se le atribuye al mismo Voltaire: “No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero lucharé hasta la muerte para que tenga el derecho de decirlo”.
HGW XX/7

domingo, 16 de marzo de 2008

Libertad vs. Igualdad

En realidad el título no es muy correcto y sin lugar a dudas todos coincidimos en que son dos valores fundamentales que deben ir de la mano, complementándose y dirigidos al bien común.

En algunos tests ideológicos dan a elegir entre libertad o igualdad para ver si nos encontramos más del lado derecho-liberal o de uno izquierdo-igualitario. Debo confesar que pertenezco a los segundos y no creo que haya libertad sin acortar las diferencias sociales. Siempre me opuse a esas ideas como la que dejando libres a los actores interactuando entre sí se beneficia el conjunto, el tema de la mano invisible y la mentira del efecto derrame, entre otras teorías de la derecha liberal.

Para que no crean que soy un neogramsciano encubierto (perdón por la redundancia) intentaré no usar autores rojos y sí algunos liberales. Debemos tratar de aislarnos del lugar donde vivimos y el contexto socio-cultural en el que nos desarrollamos para adentrarnos en la verdadera condición humana y ver a dónde se inclinan los hombres, ya sea esto positivo o negativo.

Lo mejor que he leído en “La Democracia en América” de Tocqueville fue su gran descubrimiento de que todos los hombres tienen un profundo amor y ansias de igualdad. Y este sentimiento es tan profundo que supera por lejos a la libertad.

Incluso nuestro amigo francés llega a señalar que las personas prefieren vivir sin libertad y todos iguales en la esclavitud a que haya diferencias entre ellos. Sufrirá la pobreza, la servidumbre, la barbarie, pero no sufrirá la aristocracia. Las personas detestan las diferencias en la distribución y esto genera innumerables efectos psicológicos y sociológicos de los cuales la única forma de solucionar los problemas que produce es reducir esas distancias, que es la causa de esos males. Lo complicado es que ese sentimiento es insaciable y mientras más igualdad le dan, más igualdad quieren y por una mínima diferencia aparecen conflictos y a veces ocurre que cuantos menos privilegios quedan, más detestan los hombres los privilegios. De allí la importancia de reducir las diferencias al mínimo.

Por supuesto que esto no anula la libertad, pero creo que se le presta mayor atención o se dice que con sólo ella se alcanza para tener una sociedad en orden. Creo que se olvida con frecuencia de hablar sobre la igualdad y los problemas que genera la falta de ella. No creo que haya libertad sin igualdad o ¿cómo creen que reaccionaría un pobre hombre que no tiene ni para comer y le cuento que según la Constitución Nacional tiene derecho a trabajar y ejercer toda industria lícita, de navegar y comerciar, de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino, de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa, de usar y disponer su propiedad, de asociarse con fines útiles, de profesar libremente su culto, etcétera?

Por supuesto que ambas ideas deben ir de la mano y luchar por conseguir ambos objetivos. Aunque creo que esta elección propuesta, en ultima ratio nos diferencia a algunos de los otros en política y en otros ámbitos de la vida.

Es un sacrilegio que en nuestro país que alguna vez se jactó de ser el granero del mundo hoy haya gente que se muera de hambre. Sobre esto son las políticas más urgentes que tenemos que llevar a cabo. Y no por planes que generan clientelismo y que en vez de cambiar la realidad la mantienen. Sino mediante trabajo y reducir la diferencia social. Creo firmemente que la compra de votos con choripán, no elimina la pobreza, la alimenta.

Como escribió Mario Vargas Llosa: “¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que se le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo! La libertad es individual y requiere un nivel mínimo de prosperidad para ser real. Porque quien es pobre y depende de la dádiva o la caridad para sobrevivir, nunca es totalmente libre.”

Adolfo Mena

miércoles, 27 de febrero de 2008

En perspectiva 2008

Un nuevo año se inició y con él renovamos En perspectiva. Recibimos nuevos artículos de los alumnos, con las mismas consignas del año pasado.
Pueden escribirnos a enperspectiva08@gmail.com.

martes, 25 de diciembre de 2007

La cuestión del género en las elecciones argentinas y en la campaña por las primarias demócratas en EE.UU. y su reemplazo por la discusión de fondo sobre los programas de gobierno

Según puede verse en la campaña electoral por las primarias demócratas para elegir candidato a presidente para el 2008 el eje de discusión es casi con exclusividad la diferencia de género entre Hillary Clinton y el resto de los precandidatos. En el debate público, realizado en Las Vegas, Nevada el jueves 15 de Noviembre transmitido en Argentina por CNN en Español, Hillary centró su intervención en base a la supuesta discriminación que se le realiza de parte del resto de los aspirantes por ser mujer, pero gracias a una chicana política expresó que el ataque era porque ella iba primera en las encuestas.


Los diarios de Estados Unidos últimamente le han seguido la corriente y cada comentario a su programa aparece como un ataque directo hacia ella por ser mujer.


Aquí queda muy claro cual es el peligro de este tipo de discusión. No tanto cual es el trasfondo de ella. Empezando por la primera: el precandidato Barack Obama, según yo creo, expuso (como puede verse en el debate realizado en Charleston, Carolina del Sur el lunes 23 de Julio) el mejor programa de gobierno demostrando conocimiento y proyectos en cada área, pero la prensa estadounidense no destacó esto sino los ataques constantes de John Edwards a Hillary Clinton, supuestamente por ser mujer. Por su lado la ex primera dama se dedicaba ante cada pregunta grabada a primero agradecer a quien hablaba por algo que hubiese hecho, destacando su patriotismo o entrega por su país. Este vaciamiento de ideas por parte de la campaña está llevándola hacia un ámbito más similar a nuestros pagos latinoamericanos, teñido de un populismo demagógico que a un debate sobre programas, sobre ideas y sobre un posible gobierno de cada precandidato.


Las motivaciones son dos: La primera es que efectivamente Hillary Clinton va primera en las elecciones y como está muy cómoda en esa posición, al igual que hiciera Cristina Fernández de Kirchner, evita todo tipo de discusión seria y de fondo sobre que haría con su eventual gobierno. Cabe recordar que en la ciencia política actual los programas son considerados parte del accountability, enriqueciendo el debate público y bajando el nivel de expectativas, incertidumbre e inestabilidad. Por otro lado, otra motivación es que en la política actual, en cualquier parte del mundo, incluso en la potencia imperial, la capacidad de los políticos es muy poca y su preparación pasa más por la imagen, el marketing y la retórica. Pero carecen de una idea clara de país; lo que puede llevar a decisiones equivocadas por consejo de algún asesor trasnochado o en búsqueda de intereses personales y corporativos, afectando los intereses de todos.

Milan C. Jelic

martes, 28 de agosto de 2007

Matemática pura

Jorge Sobisch
+Mauricio Macri
=
Jorge Macri
León Kennedy

domingo, 12 de agosto de 2007

Las Naciones Unidas: orígenes de una institución de otros tiempos

La estructura de la Organización de las Naciones Unidas, expresada en su hasta hoy inmutable carta, se entiende a la luz del contexto histórico en que fue redactada, marcado fundamentalmente por la superposición de dos etapas fácilmente distinguibles que dividen sustancialmente la historia de la política internacional del siglo XX: la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.

Las negociaciones en la Conferencia de San Francisco se encuentran signadas por un clima confuso sobre cuestiones fundamentales como cuáles son las amenazas y quiénes los enemigos, cuestiones que repercutían con fuerza en un mundo que terminaba de convencerse de la victoria aliada y paralelamente comenzaba a desconfiar de sus propios amigos.

Desde la óptica del liberalismo occidental, se veían dos enemigos. El más acérrimo y peligroso, el Nacionalsocialismo era un enemigo seguro, pero estaba en decadencia. El otro era el Comunismo, un amigo coyuntural, pero un enemigo posible y una potencia en auge.

Por un lado, la guerra no estaba terminada. La victoria era inminente, y el vertiginoso avance aliado por todos los frentes frustraba cualquier esperanza del Reich; pero también es cierto que el Fürer celebraba su cumpleaños en Berlín cuando los representantes de los cincuenta aliados llegaban a California para negociar las bases de la Organización de las Naciones Unidas. La Alemania Nazi no había caído totalmente y su derrota era ineludible. Por otra parte, los pronósticos de una victoria definitiva no eran tan optimistas como los informes militares, pues no se limitaban a analizar las batallas, sino la realidad de una guerra ideológica que se debía vencer en los campos y con el tiempo en los corazones de los enemigos, para no permitir que el resentimiento, tal como sucediera tras el “Diktat” de Versalles, actuara como caldo de cultivo para el resurgimiento del fascismo en un pueblo profundamente adoctrinado. Aún derrotados los ejércitos del III Reich la guerra no terminaría hasta, al menos, juzgar a sus jerarcas, ocupar su territorio y democratizar a su pueblo.

Por otro lado, la guerra con el Japón no se definió hasta casi seis meses después de firmada la Carta de San Francisco (26 de junio de 1945). Durante las negociaciones Hirohito no se encontraba tan atrincherado como su par alemán, y continuaba siendo una amenaza latente para China, la Unión Soviética y los Estados Unidos.

Sin embargo, durante los primeros meses de 1945 la guerra no era la única preocupación de los Aliados, como sí lo era para el Eje. Adoptando una visión más optimista respecto a la guerra, Berlín estaba sitiada, Europa liberada y la caída del régimen Nazi era prácticamente un hecho. Ahora se debía ver hacia el futuro.

El saldo de la II Guerra Mundial dejaba como gran perdedora a Europa, y alzaba a las dos potencias que marcarían el ritmo del resto del Siglo XX. La Guerra Fría que había germinado durante la gran conflagración y comenzaría a ser más evidente después de Potsdam, ya se evidenciaba con creces en los medios diplomáticos de la época y sin lugar a dudas fue un tema central en los debates de San Francisco.

Únicamente a la luz de una confrontación bipolar previsible entre el oriente comunista y el occidente capitalista se pueden entender políticas tales como la división de los frentes que resultó de la Conferencia de Teherán o el desastre de Hiroshima y Nagasaki, donde los pilotos del Enola Gay no ganan la guerra del Pacífico sin dejar de enviar un claro mensaje de advertencia a Moscú. A la altura de la fundación de la Organización de las Naciones Unidas, la bipolaridad era un claro tema de debate.

Estos dos escenarios, la II Guerra Mundial y la Guerra Fría, actúan como un molde en el cual cualquier organización que hubiera sido creada debía encajar.

Existían entonces dos objetivos realistas en los cuales se basaron los diplomáticos y juristas internacionales de mediados del siglo pasado para determinar la estructura de la organización. En primer lugar, terminar definitivamente con la guerra, evitando cualquier levantamiento armado o resurgimiento de ideologías o líderes filo-fascistas. En segundo lugar, evitar la posibilidad de un enfrentamiento armado entre las potencias vencedoras, léase los Estados Unidos de América y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Adoptando el punto de vista que subyace al primer objetivo, debe entenderse a las Naciones Unidas como un desenlace de la Segunda Guerra Mundial y fundamentalmente como un instrumento para evitar su repetición. Los cinco miembros permanentes no son las cinco mayores potencias económicas o militares de la época, pues estas categorizaciones excluirían a China y Francia en el primer caso y al menos a Francia en el segundo, sino los cinco aliados más involucrados en la guerra, lo cual comprueba esta visión de la ONU como una organización que en lo militar (el Consejo de Seguridad) fue creada para actuar como un centro de mando aliado y como tal fue aceptado por los otros Estados Miembros aunque el tiempo haya atenuado esta visión.

Los tiempos han cambiado, las preocupaciones son otras, las fuerzas políticas internacionales ya no se acomodan como entonces, la Guerra Fría forma parte de un pasado ya lejano.

¿Es necesaria una reforma? Evidentemente sí. Nada evidencia más esta realidad que el conocimiento de las circunstancias históricas en que este organismo vio la luz.

Luis Leandro Schenoni

viernes, 3 de agosto de 2007

Cambia, todo cambia…

Unos meses atrás, el Poder Legislativo era “el órgano deliberativo del Poder Ejecutivo Nacional”, según la candidata del oficialismo.

Hoy, ante la revisión de la Ley Cafiero y los cuestionamientos del macrismo, para los miembros del gabinete (llámese los Fernández y compañía), el Congreso “tiene vida propia y no está a voluntad del Ejecutivo”.

Definitivamente, estamos ingresando en la profundización del cambio. ¡Bienvenido sea!

Kent Brockman

Último momento: este blog no ha muerto

Revisionismo parasitario

Nuestros representantes no dejan de sorprendernos por sus ocurrencias. En esta oportunidad, el diputado José Ricardo Mongeló, de la provincia del Chaco, presentó un proyecto de ley para reemplazar la imagen de Julio A. Roca por la de Juan José Castelli en el billete de 100 pesos, y en el reverso del billete, reemplazar la imagen de la conquista del desierto por una imagen evocativa de las islas Malvinas.

En los fundamentos del proyecto, Mongeló califica la conquista del desierto como una empresa de criminal exterminio, a los indios como los primeros desaparecidos de la historia argentina, y hasta evoca una denuncia por corrupción contra Roca, al encargar un cuadro a Juan Manuel Blanes, financiado por los dineros públicos.

El mismo diputado propuso anteriormente el cambio de denominación del “Pasaje de Drake” por el de “Mar de Piedra Buena”, por el simple hecho que Drake era un pirata.

El gran José Mongeló


Más allá de la discusión de los hechos históricos, de la figura de Roca, Drake, Castelli y lo que significó la conquista del desierto, Mongeló es parte de una corriente que se multiplicó en los últimos años que es el revisionismo Pigna, muy alejado del revisionismo histórico que representaron, entre otros, Ernesto Palacio y Adolfo Saldías. El revisionismo a lo Pigna, berreta, superficial, cuyo principal objetivo es producir best-sellers, propone- entre otras cosas- que la figura de los ñoquis no se inició con el gobierno de Menem, sino con Santiago de Liniers.

Que nuestro Presidente intente revisar lo que aconteció en la década del 70 es aceptable, más allá de la forma en que se encare la revisión que es objeto de discusión. Pero, esta manía de cuestionar absolutamente todos los hechos y símbolos de nuestra historia es insoportable y ridícula. Es probable que un día se cuestione el origen del nombre de nuestro país, y Pigna proponga la nueva denominación de República Moreno (en honor a Mariano, no a Guillermo, el comisario de los precios).

Y, en todo caso, si te propones revisar la historia Mongeló, hacelo con un poquito más de clase: los fundamentos del proyecto de ley tienen errores de ortografía, y gruesos errores históricos, como afirmar que Roca abandonó la Presidencia en 1896. No te cobran por usar el corrector de Word y buscar en Wikipedia. ¡Son herramientas básicas en la vida de todo legislador!

Un buen desempeño legislativo no es sinónimo de presentar la mayor cantidad de proyectos de ley, resoluciones, dictámenes, etc. Entre otras cosas, los legisladores –como Mongeló- deberían ejercer la función de control sobre ciertos actos del Poder Ejecutivo actual, y no sobre los actos de una persona que tan solo 100 años atrás abandonó la Presidencia.


El hombre de Corrientes y Esmeralda

lunes, 18 de junio de 2007

La nueva política



Foto tomada en 1989: firma del acuerdo entre el Municipio de Morón y SOCMA para la construcción de una red de cloacas. El de la izquierda es el Intendente Rousselot y el de la derecha es… ¡¡¡Mauricio (Macri)!!!.

La historia de las cloacas es archiconocida. Resulta que el bueno de Rousselot no tuvo mejor idea que hacer las cloacas de uno de los partidos más populosos (y pobres) del Gran Buenos Aires: Morón. Recordemos que Morón en aquella época todavía estaba formado por los ahora partidos de Ituzaingó y Hurlingham, para que se den una idea de la magnitud de lo que estamos hablando.

Ahora, la obra en cuestión no es cualquier obra: ¿Cuál es una de las mayores causas de mortalidad infantil en la Argentina? La respuesta es simple: infecciones urinarias y gastrointestinales provocadas por la mala calidad del agua, contaminada por efluentes cloacales y de todo tipo. Entonces no se trata de construir una autopista o un puente, sino de salvar vidas de chicos.

Bueno, para los que no saben lo que hicieron estos dos: Rousselot le adjudicó a Sideco (SOCMA) la construcción de las cloacas sin llamar a licitación alguna mediante un convenio que no estipulaba ningún tipo de control por parte del Estado. El resultado: las cloacas las está haciendo Sabattella (15 años después) y Morón quedó endeudado hasta el caracú por obras que no se hicieron. La plata fue a parar a financiar el aparato del PJ y a los bolsillos de Macri (una parte de eso seguro que está financiando la campaña del PRO en la Ciudad de Buenos Aires). Interesante cuenta la de extrapolar los datos de mortalidad infantil en el municipio de Morón durante los últimos 15 años... y veremos de cuantos chicos muertos se tienen que hacer cargo estos dos sujetos (y unos cuantos más partícipes necesarios… entre ellos una parte de la sociedad que miró para otro lado en la fiesta menemista).

No es que me interese defenestar a Macri, pobre, ni vale la pena. Es un representante más de la “vieja política” que está haciendo su juego, como lo hizo siempre y lo seguirá haciendo a costa del Estado y de la sociedad toda (¿o era nueva? ¿Si no hace política, como es que la política que hace es nueva?) .

Lo que me preocupa, y ahí viene mi comentario, es que se crean eso de la “nueva política” y que Michetti “viene de afuera” (fue funcionaria durante gran parte de la década del noventa y contaba con amplios “contactos” políticos antes de “meterse” en política). Esto no significa que del “otro lado” (son los mismos en verdad) sean Carmelitas Descalzas, lo que quiero exponer es que no existe eso de “la nueva política”. Habría que empezar a hacer política en serio, y buscar alternativas reales de construir poder, aunque haya que empezar de cero. Porque el que dice “no hago política” y está en política… es un tipo muy peligroso (recuerden al querido de Marx, que decía que él hacía ciencia).

Esto es sólo un aporte para que vayan a votar el domingo 24 con la conciencia tranquila, sabiendo lo que están haciendo (porque eso de auto-engañarse es un instrumento que nosotros los argentinos sabemos utilizar muy bien).


Un abrazo.


Emilio P. Camporini


PD: Sabattella es un tipo querido por la gente de Morón, porque más o menos hace algo para no ser odiado. Es del PC. Efecto Rousselot – Macri. ¿Futuro de la Ciudad de Buenos Aires en menos de una década? Para pensar.


PD2: Por supuesto que lo de Morón es sólo una anécdota, de las tantas que jalonan el prontuario de Macri, perdón, “Mauricio”. Es interesante escuchar a los legisladores y funcionarios involucrados en el affaire del Correo Argentino contar cómo Mauricio (Macri) fue el principal lobbista de su padre (aunque, por supuesto, él no tiene “nada que ver” con las empresas de Franco).


PD3: Y lo mejor de todo: ¡¡¡Macri todavía no empezó a hacer política!!! Estamos al horno… en realidad, seguimos en el horno, pero le subieron la temperatura.

miércoles, 13 de junio de 2007

En campaña


Definitivamente el gobierno quiere diferenciarse de Sobisch...

Trumania

viernes, 8 de junio de 2007

Cultura del Ahorro

Argentinos:

Tuve la grata sorpresa de haber visto el aviso publicitario de los Supermercados Plaza Vea que alienta a ahorrar en vez de gastar. Su idea es simple y clara: ahorrar le permite utilizar lo que le sobra en algo que de lo contrario no se podría haber conseguido, disfrutándolo más que si se hubiese adquirido en forma inmediata. Esta idea es totalmente contraria a la nefasta publicidad que realizan tanto Visa (“la vida es ahora” y “porque vivís en este mundo necesitás Visa”), como el Banco Galicia con su Crédito 24 hs. (“lo vas a tener tan rápido que no vas a tener tiempo de desearlo”) o el Banco Santander Río con su Super Préstamo 1000/30 (“no dejes para más adelante lo que puedas hacer hoy”) entre otras empresas. Si bien defiendo los intereses de las empresas por buscar mayores ventas y ganancias, creo que tengo el derecho y la obligación de intentar construir una mejor sociedad donde mancomunadamente se busque el Bien Común privilegiando el ahorro, la estabilidad económica, la independencia financiera, la tranquilidad que da la previsión, en lugar de la exacerbación del consumismo individualista y postmodernista.


Felicito a quienes crearon la publicidad y aliento a quienes opinen en concordancia, que difundan la diferencia entre el ahorro y el consumismo, que no sólo trae ventajas económicas: mayor cantidad de capitales para el otorgamiento de créditos en bienes de capital que generan un crecimiento genuino y sustentable de la economía entre tantos otros; sino que también cambia la vorágine de necesidades creadas de la actualidad, por una cultura como la que hizo una vez grande a la Argentina.


Milan C. Jelic
milan@jelic.com.ar

martes, 5 de junio de 2007

Un capo

"La sociedad es bien de derecha, bien conservadora; si los políticos creen que van a ganar con los Derechos Humanos están equivocados."


No me considero de derecha -tampoco de izquierda-, pero definitivamente me encuentro lejos de aquélla si sigue realmente el razonamiento que se desprende de esta declaración: la derecha desprecia los Derechos Humanos.

No sólo prioriza otras cuestiones, sino que los relega en busca de otros fines.

Ya fueron muchos los años en los que nuestra sociedad fue víctima (?) de duros enfrentamientos que derramaron mucha sangre por derivados de este tema.


Identificar a Kirchner con los Derechos Humanos es una actitud propia de una persona obtusa que cree que para solucionar los problemas de seguridad lo más fácil sería urbanizar las villas, construyendo no casas, sino directamente cárceles, y que queden todos los negros ahí adentro.

Creo que por ese lado viene. Nuestro presidente se vanagloria de ser un defensor de los Derechos Humanos por bajar un par de cuadros de la ESMA rodeado de cámaras. Y lo grave se produce si la gente de derecha le cree. Entonces claro, esta gente no priorizará los Derechos Humanos.

En estas cuestiones se encuentra (o debe encontrarse) superada la dialéctica derecha-izquierda. Los Derechos Humanos van más allá de estas problemáticas cuasi coyunturales.

Ah, la cita es de una entrevista realizada a Luis Abelardo Patti.

Gino Aquino

sábado, 2 de junio de 2007

La hora de la reconciliación

Los sucesos que marcaron a fuego la historia Argentina en la década del setenta sembraron el espanto en la sociedad de aquellos años; espanto que resurge constantemente ante la necesaria memoria de lo que aconteció en aquel tiempo.

La gravedad de lo sucedido forjó una herida que mantuvo bajo el velo de un silencio oscuro las voces de la sociedad. Hoy día, aquellas voces toman fuerza y su grito estremece los oídos de aquellos dispuestos a escuchar. Sin embargo, la herida no para de sangrar y cada voz que se levanta traza un abismo entre dos extremos, ambos santos y demonios, según la voz que los convoque, dejando para los oídos preocupados por la voz de la Verdad un silencio atroz.

La parcialidad que inunda los medios de comunicación no indaga sobre las causas profundas del conflicto. Las posibles razones que llevaron a cada bando a actuar como lo hizo, sus ideas, intenciones y posibilidades no son importantes a la hora de presentar el tema; sólo importa el impacto que éste causa.

No es de extrañar que el trato que los ´70 tienen en los medios responda a la demanda de los espectadores. Lo que sí resulta de alarmante gravedad es que en los ámbitos intelectuales no se libre un debate que busque la objetividad. Parece que aquel silencio oscuro que calló a tantas voces hoy no dejará de cubrir con su velo a aquellos capaces de presentar un debate que indague sobre causas, razones, ideas y resoluciones del conflicto. No se ha presentado hasta el día de hoy nada que se asemeje a un análisis histórico crítico de lo sucedido. No se ha cubierto aún la demanda de aquellos hombres sedientos del manantial de la Verdad; demanda, creemos, del país mismo, que aún sangra dolor, rencor y odio, y no hace más que quebrarse en un incesante llanto ante el espantoso espectáculo una sociedad quebrada por el abismo de un pasado turbulento.
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Un negro cartel, cuyo matiz no hace mas que develar lo oscuro de sus implicancias, reza: “Ni olvido, ni perdón.”

Una sociedad que pregona el olvido, es una sociedad sin raíces ni identidad; arrojada a la existencia sin más horizonte que el acontecer. Nadie que ame esta nuestra patria puede negar la impostergable necesidad de memoria.

Sin embargo, una sociedad que no perdona, es una sociedad que se detiene indefinidamente en una grieta de su historia de la que no puede salir más que para volver a caer. Todo aquél que pretenda para nuestro país un futuro próspero para cada argentino, no puede más que aborrecer la idea de una sociedad de una sociedad sin reconciliación. Nada más claro a estos efectos que aquel viejo postulado inglés: “Together we stand, divided we fall.”

Una vez mas la historia nos alcanza. Tras la “hora de la espada” se hace presente la hora de la razón reconciliadora. La patria demanda ser resguardada de los rencores que la quebrantan. Proponemos que se intente, al menos como comienzo y desde éste humilde medio, un debate consciente y objetivo, sin olvidar que la sangre vertida amenaza cualquier intento de objetividad, pero recordando que solo desde la conciliación es posible armar un país.

La Sara

jueves, 31 de mayo de 2007

Encuesta

Antes de que empiece la veda, cerramos la encuesta acerca de la elección del Jefe de Gobierno porteño.

Los resultados, sobre los 45 votos que hubo en estos 4 días, arrojaron una buena victoria de Macri, basada en un llamativo y repentino crecimiento que tuvo entre martes a la noche y miércoles. Atrás de él se ubica Telerman, que supera los números que le dan las encuestas generales. Por último aparece Filmus, el gran "derrotado" de este sondeo.


¿Conclusiones? Corren por su cuenta.

lunes, 28 de mayo de 2007

Ni olvido ni Perón

Me he ausentado por demasiado tiempo y es hora de volver a transformar el veneno en papel. Vanos han sido los intentos de La Maga de justificar al peronismo. Trucos y engaños que más de una maga son propios de una hechicera. Paradójicamente no es la única bruja en ese aquelarre denominado peronismo. Todavía no ha podido diferenciar la hermosa teoría que proclaman y lo que realmente han llevado a la práctica.

Se debe tomar conciencia definitivamente de que el peronismo es el responsable de iniciar o por lo menos acrecentar las divisiones del país, aumentando la violencia tanto de la extrema izquierda como de la derecha y abriendo heridas que todavía no han podido cicatrizar.
Ya en 1959 en Tucumán surge la primera guerrilla peronista, los Uturuncos u “hombres tigres” en quechua, que reconoce el liderazgo intelectual de John William Cooke. Con esto se abre un nuevo y sangriento capítulo en la Historia Argentina, comienza la época de la “rebeldía peronista” y la subversión. Se van sumando otras acciones armadas en distintas partes del país como el Movimiento Revolucionario Peronista (MRP), la Juventud Revolucionaria Peronista (JRP), el Movimiento Peronista de Liberación- Ejército de Liberación Nacional (MPL-ELN), la Acción Revolucionaria Peronista (ARP). Con estos grupos se instaló la vía revolucionaria en nuestro país que ya no se limitaba a los grupos peronistas y empezaron a organizarse otros agrupamientos marxistas como el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP), Fuerzas Armadas de Liberación (FAL), entre otros.

Cooke fue uno de los primeros que se dio cuenta de que en Argentina no se trataba de ir a la selva para comenzar allí una guerra prolongada, sino que el mejor método era por medio de guerrillas urbanas, táctica que usará Montoneros en los 70.

Es interesante ver cómo en un principio Perón se acerca a estas agrupaciones que lo pueden ayudar para ir preparando su vuelta, incluso desde Madrid alentaba los actos de violencia contra el régimen militar, y cómo luego se aleja de ellos e incluso persigue. En mi opinión además lo que intentó fue presentarse frente a los otros partidos políticos como el único capaz de frenar a estos grupos, pero luego se les fue de las manos con todas las terribles consecuencias que esto acarrea.
Cuando ya está en el poder con su tercera presidencia, la situación era muy tensa y se incrementan los actos de violencia de ambas partes y eso que el caudillo había afirmado que para un peronista no había nada mejor que otro peronista. El movimiento estaba compuesto por elementos muy heterogéneos, y entre la izquierda y la derecha, finalmente Perón se decide más sobre esta última opción. En esos tiempos era famosa una caricatura política en la que mostraba a Perón en el instante en que su chofer le preguntaba, al acercarse a una intersección de la carretera: “¿Qué camino general?” y Perón le contestaba: “El mismo de costumbre; señaliza a la izquierda y dobla a la derecha”.

Perón, creador de la Triple A
Es así como nace la Alianza Anticomunista Argentina, conocida popularmente como Triple A, que fue un grupo armado de ultraderecha creado para silenciar a la oposición dentro del mismo movimiento peronista durante la década del setenta. Hoy ya no se debería discutir que Perón la creó o por lo menos que sabía de las actividades que llevaba a cabo, cosa siempre negada por los muchachos peronistas. Este es el propósito del artículo.

López Rega o “Lopecito”, como lo llamaban, y el entonces comisario general de la Policía Federal Argentina, Alberto Villar, organizaron la Triple A durante el gobierno interino de Raúl Lastiri, en 1973. López Rega estaba al frente del Ministerio de Bienestar Social, cuyos fondos desvió para financiar la organización y el armamento del grupo paramilitar. Sus atrocidades continuaron con el gobierno del mismo Perón y de su esposa Isabel. También le decían “el Brujo” (como La Maga) por su devoción espiritista con cultos paganos y un fanatismo por la astrología.

Debemos recordar que por esa época se habían incrementado los asesinatos por parte de grupos terroristas. Sin duda el más recordado es el asesinato del secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci por Montoneros. Después del cual y con el humor propio de la mafia dijeron que el asesinato de Rucci era el “Operativo Traviata”, porque el dirigente obrero peronista “tenía veintitrés agujeritos” como decía en esa época la publicidad de esas galletas. La muerte de Rucci fue un duro golpe para el caudillo y dicen que en su velatorio exclamó “Me cortaron las patas”, “Esos disparos eran para mí”.

Estoy convencido de que una mala acción cometida por una de las partes nunca justifica una acción parecida de la parte contraria, si bien comprendo lo difícil que es cumplir esto y la situación extrema en que se vivía en esos tiempos. Ghandi decía que si hacemos la ley del ojo por ojo, la Humanidad quedará ciega. Y es así como vemos que cada una de estas acciones fueron incrementando aún más el grado de violencia que continuó con la última dictadura militar y dejó un legado de tragedia y división que aún subsiste.

Se debe dejar de ocultar el rol que tuvo el mismo Juan Domingo Perón con respecto a la Triple A. Dejar de insistir en que la denigrante figura (y con razón) de López Rega era el único responsable y que manejaba a Isabel con sus brujerías a su antojo. Entiendo que hay fuertes intereses políticos en que la participación del general en la AAA no salga a la luz, pero dudo que “Lopecito” haya podido crear semejante máquina de represión sin consultar a su amigo y jefe Perón. Tal vez haya gente que pueda aclararnos esta duda, tal vez sean los mismos que hace poco tiempo pegaron carteles que decían: "No jodan con Perón" en clara referencia a la reactivación en la justicia de la causa vinculada con la Triple A

Luego del asesinato de Rucci, Perón enfadado dijo a sus allegados que hacía falta un somatén. Un somatén es un cuerpo de gente armada que no pertenece al ejército y se dedica a perseguir al enemigo, los catalanes lo usaban en el siglo XI y el general Miguel Primo de Rivera lo reflotó durante su golpe de Estado. Perón había pasado muchos años en España y recordaba sus charlas en Madrid con el coronel franquista Enrique Herrera Marín, quien le acercó un proyecto de represión basado en la experiencia de la Guerra Civil Española, modelo que para algunos autores servirá para crear la Triple A

También se habla que durante la presidencia todavía de Lastiri se produjeron varias reuniones con Perón con el fin de acabar con los grupos de izquierda. Lo cierto es que el accionar de la Alianza Anticomunista Argentina empezó a funcionar desde el período de Lastiri, y continuó con Perón hasta el gobierno de Isabel. De esto son prueba los numerosos casos de secuestros, asesinatos, intentos fallidos, atentados contra locales de la JP y de prácticamente todos los partidos de izquierda, centros culturales y diarios que forman una lista interminable imposible de reproducir en este blog.

Entre estos casos podemos recordar el asesinato de Benito Spahn, miembro de la JP, el 22 de julio de 1973, por un militante sindical; el de Horacio Oróstegui, representante de la izquierda peronista, el 14 de septiembre; el secuestro de Sergio Maillman, de la Federación Gráfica Bonaerense, el 19, introducido en un Falcon cuya propietaria era funcionaria del Ministerio de Bienestar Social; el asesinato de Enrique Grymberg el 26, miembro del Consejo de la JP; y el asesinato de Nemesio Aquino, afiliado a la unidad básica Héroes de Trelew de la villa San Pablo, el 5 de octubre. Entre muchísimos casos que completan una lista interminable.

Luego de la asunción de Perón, el 12 de octubre, los asesinatos no se detuvieron; dos días después, en Rosario, caía acribillado Constantino Razetti, un joven bioquímico dirigente de la JP. El 17 del mismo mes, en Mar del Plata, se incendiaban las casas de Andrés Cabo y de Alfredo Cuestas. Los tres eran dirigentes de la JP. Y en noviembre colocaron una bomba en el automóvil del senador radical Hipólito Solari Yrigoyen. El artefacto explotó hiriéndole un pie, pero no logró matarlo. Por medio de un comunicado se hizo responsable el grupo denominado Alianza Antiimperialista Argentina El 23 de enero se ametralló el frente de la casa del dirigente peronista Manuel Héctor Delgado, y a los pocos días, tras un secuestro, apareció en un baldío el cadáver del joven militante José Contino.

Poco tiempo después, la Triple A difundió una lista negra de futuras víctimas. Figuraban en ella Silvio Frondizi, hermano del ex-presidente Arturo, Mario Hernández, al ex subfeje de la Policía Julio Troxler, Gustavo Roca, el ex vicegobernador cordobés Atilio López, el coronel Luis Perlinger Mario Santucho, Armando Jaime, Agustín Tosco, el obispo Luis Angelelli, Ernesto Giudice, Roberto Quieto, entre otros.

Uno de los episodios mas recordados ocurrió en Mataderos, cuando el sacerdote Carlos Mugica fue acribillado al salir de la iglesia San Francisco Solano. Este crimen fue cometido por Rodolfo Almirón, uno de los jefes de la Triple A. Fue el mismo subinspector Rodolfo Eduardo Almirón quien junto al comisario Juan Ramón Morales, el comisario Alberto Villar y José López Rega fueron ascendidos y nombrados por Perón. El general no podía desconocer su situación ya que los cuatro eran jefes de la Triple A y tres de ellos señalados como miembros operativos de ese grupo, es decir, salían a la calle secuestrar y asesinar. “Lopecito”, su hombre de confianza fue subiendo posiciones bajo su amparo. Y el decreto de ascenso a Morales, Almirón y Villar había sido firmado por el mismo presidente en persona.

Es realmente interesante escuchar lo que contestó el caudillo cuando en una reunión de prensa, Ana Guzzetti, del diario El Mundo, le dijo a Perón que en dos semanas hubo 25 unidades básicas voladas y doce militantes muertos o desaparecidos. Y le preguntó qué medidas iba a tomar para investigar estos atentados fascistas de grupos parapoliciales ultraderechistas. Enojado, el general se dirigió a uno de sus ayudantes: "¡Tomen los datos necesarios para que el Ministerio de Justicia inicie la causa contra esta señorita!". Así , Perón mandó investigar a Guzzetti, no las muertes.

Creo que cuando la hipocresía comienza a ser de mala calidad, es hora de decir la verdad y se debería investigar con mayor profundidad la participación de Perón en la Triple A. Con ella comenzó el terrorismo por parte del Estado y alcanzará niveles terribles con el llamado Proceso de Reorganización Nacional. Además lo innecesario de tomar estas medidas por parte del gobierno peronista ya que contaba con los medios legales suficientes y el apoyo de la población y otros partidos políticos para frenar la violencia de estos grupos terroristas por medios institucionales. El gobierno tenía mayoría en el Congreso con la cual podía sacar varias leyes para frenar la violencia izquierdista de esa época. No obstante, por alguna razón, prefirió contestar a la violencia con más violencia.

Es así como el peronismo creó o por lo menos acrecentó las mayores divisiones y rivalidades de los últimos años en la sociedad argentina. De allí surgieron los primeros intentos de grupos guerrilleros como los Uturuncos, que continuó con otros grupos que tiñeron nuestra historia de sangre como Montoneros. Pero también con el peronismo surge la AAA y el terrorismo de Estado que luego continuará con la peor dictadura militar de toda la Historia Argentina. Además teniendo la posibilidad de usar medios legales, eligieron la violencia, sin tener en cuenta que cuando empieza el primer disparo, nunca se sabe cuando será el último.

Por último recordar una frase de Juan Pablo II, que según la visión de La Maga era casi tan católico como el mismísimo Perón. Su Santidad afirmó: “Si ciertas ideologías y ciertas formas de interpretar la legítima preocupación por la seguridad nacional dieran como resultado el subyugar al Estado, al hombre y sus derechos y dignidad, ellas cesarían en la misma medida de ser humanas, y sería imposible compaginarlas con un contenido cristiano sin una gran decepción”.

Mr. Gorilla

miércoles, 9 de mayo de 2007

Conciencia en campaña

El concepto de lo que denominamos conciencia nos alude a una cierta reflexión de nuestro conocimiento, de discernir la bondad de la maldad. La conciencia nos aconseja, nos marca el camino hacia donde es mejor para nosotros mismos; marca nuestro rumbo.
Conciencia reflexiva de la que voy a hacer uso para desarrollar este articulo.
Al observar la actualidad política en todas sus dimensiones hay muchas cosas que creo que no las entiendo, pero luego, reflexiono y me doy cuenta de que no las entiendo porque en realidad son poco creíbles para mí. ¿ Son poco creíbles para mí porque la realidad que me imagino de las características de una campaña política no concuerda con lo que en realidad se caracterizan?
¿Es poco creíble porque resulta que no soy tan ingenuo, y que sé cómo debería ser una verdadera campaña de los políticos?
O simplemente me convendría bajar a tierra y ver las cosas tal cual como son, tal cual como suceden.
Me niego.
Me niego a aceptar el modus operandi que utilizan los candidatos para hacer campaña hoy en día en nuestra política.
Me niego porque siento que mi conciencia me advierte sobre algo que no está tan bien como parece.
Me esmero en poner mucha reflexión antes de desarrollar el tema porque la verdad es que es un tema muy profundo y que condiciona en el momento de hacer valer nuestra libertad de ciudadanos y como tales elegir a nuestros mandatarios en el momento del voto.
Mi gran preocupación ante todo se concentra en cómo los candidatos hacen campaña, qué mensaje le pasan a quienes los tienen que elegir, qué idea de idiosincrasia tienen de su sociedad para comunicarles de una forma u otra sus propuestas, sus planes, etcétera.
Hay formas y formas. Lo que definirá la forma del candidato de hacer campaña es su idea de ciudadanos en su conjunto a los cuales se está dirigiendo, ¿ciudadanos concientes de las cuestiones políticas, pertenecientes a una sociedad que le interesa los asuntos públicos y que no es tan ingenua para creer en mensajes insignificantes y sin contenido real? ¿O bien se dirigen a una sociedad desinteresada de las cuestiones públicas tal como es elegir a su dirigente político, una sociedad que se puede manipular, convencer fácilmente y luego al fin y al cabo engañar?
Yo creo que nuestro tipo de sociedad está bien definido. Yo veo y siento que a nuestra sociedad le interesa quién la va a dirigir. A nosotros, los ciudadanos, nos importa y nos afecta y mucho quién va a ser nuestro líder. Y tampoco queremos que nos engañen, tampoco queremos que los políticos se pongan las pilas únicamente en época de campaña.
Es por eso que a nuestros candidatos les es mas conveniente, creo yo, elegir una forma adecuada y acorde a quienes se dirigen cuando nos quieren hacer conocer quiénes son, cuáles son sus proyectos, etcétera.
Esa forma adecuada y acorde es la que no veo en los recientes afiches de los candidatos a Jefe de Gobierno y a diputado, de la cual tengo un ejemplo específico.
Distintos lemas y mensajes nos comunican los candidatos para que los elijamos, para que veamos una buena imagen de ellos y el futuro de nuestra nación, para que confiemos en ellos y para que, por lo tanto, se hagan partícipes en nuestro voto.
Uno de los mensajes (junto a otros de varios candidatos a Jefe de Gobierno) en el cual mi conciencia de ciudadano votante se alborotó frente a la aberración por su insignificancia del contenido del mensaje fue uno publicado por el Dr. Ginés González García, candidato a legislador porteño. El mensaje es el siguiente

"Dice lo que piensa. Hace lo que dice" .

Cuando leí por primera vez este cartel afiche me quedé sorprendido, porque era el perfecto ejemplo que me faltaba para saber que yo no estaba tan equivocado acerca de los insignificantes mensajes y lemas sin importancia que los candidatos comunican continuamente a su comunidad.
¿Cómo puede ser que un candidato, un ACTUAL Ministro del ejecutivo de la Nación Argentina, se dirija de ese modo a su pueblo, a su nación con el fin de que éste lo elija para que junto con otros actuales políticos que hicieron y hacen lo mismo que él en su candidatura dirijan el crecimiento, el desarrollo y el camino hacia la madurez y el progreso de nuestra nación.
O son ellos los incapaces, los ineptos, los irrespetuosos o en realidad son tan inteligentes como para notar hacia dónde y por qué se guía nuestra sociedad que creen que esos mensajes nos convencerán de que los votemos.
Es verdad que en un afiche no se pueden publicar todas la propuestas, pero tampoco se puede publicar un juego de palabras que en la realidad sabemos todos que es todo lo contrario.

Los llamo irrespetuosos porque sentí que me faltaron el respeto, que me consideraron un necio, un oligofrénico y un imbécil, que con ese tipo de campaña, con ese tipo de lema estúpido me iban a convencer de que "dicen lo que piensan" y de que "hacen lo que dicen".
No sólo siento que me faltaron a mí, sino a toda la sociedad, a todos nosotros.
Es por eso que mi deseo no es hacer una crítica nada más porque creo que sería negativa sin un impulso contrario a lo que critico; es por eso que mi impulso contrario está en hacer valer, desarrollar y poner en práctica nuestra conciencia como ciudadanos activos votantes, y no permitir que aduladores de la ignorancia de la idiosincrasia de nuestra sociedad como el Dr. Ginés González García (poca acción en temas de salud pública) nos traten como un pueblo necio a la hora de hacer campaña.
Esta es la única campaña que los ciudadanos podemos presentar, la única pero las más valiosa: la campaña de la conciencia al votar. Es por eso el titulo de mi artículo es "conciencia en campaña", porque aspiro a que debemos hacerla crecer cada vez más mediante nuestras virtudes y guiados por nuestra querida conciencia de que, como dije en un principio, nos guía. Una conciencia firme ante el voto nos puede guiar por un buen camino.
Se puede entender que esta forma de hacer campaña puede ser un clásico en nuestro país y que muchos me dirán que "así es la política".
Así es la política nada, porque yo creo en que existe un cierto orden y no se puede caer en la aceptación del caos actual.
Hay que darle impulso y concientizarnos de que podemos cambiar la forma de que nuestros políticos hagan campaña como corresponde (no digo que ninguno lo haga, pero deben ser todos) y por ende cambiar la forma en que realicen luego su política.

Invito a los lectores a seguir desarrollando la idea si ellos creen que es un tema importante.
Es verdad que la idea me podría haber servido para una posible candidatura en un futuro, pero preferí comentárselas a ustedes, mis compañeros de la universidad y mis conciudadanos, ya que apuesto al bien común.

Muchas gracias por el espacio.

Agustín Groppo