Casi todos nosotros pertenecemos a la Pontificia Universidad Católica Argentina y siempre me impresionó encontrar a grandes alumnos y ex-alumnos con profundos valores cristianos, muy comprometidos con la realidad del país y que caen en esa máquina fagocitaria llamada peronismo. Gran cantidad de los jóvenes que conozco del Partido Demócrata Cristiano son peronistas. Claro que primero habría que definir qué es el peronismo; el del primer período de gobierno de Perón, el de la vuelta, el del terrorismo de estado que empezó, el neoliberalismo de los 90’ o el de estos “imberbes” que se la dan de progresistas.
San Perón
Por supuesto que hay muchos puntos en común con el cristianismo, pero como también tiene el peronismo con el fascismo, o con ideas que se robó del socialismo y otros “ismos”. Además hay que reconocerle todos los avances en materia social que les dio a los trabajadores. Si bien fueron las mismas leyes por las que tanto venían luchado los socialistas, y siempre negadas en el Congreso.
Pero por favor, veamos la historia. Muchos de los aviones y blindados que ayudaron a derrocar a Perón tenían pintados una cruz cristiana. Y los templos que quemaron y saquearon los peronistas eran católicos apostólicos y también romanos. Cómo no recordar los duros enfrentamientos del Episcopado con Perón. Después de todo, él envió al Congreso las leyes de divorcio, la supresión de la enseñanza religiosa en las escuelas públicas, entre otros proyectos y el 15 de junio de 1955 fue excomulgado por la Santa Sede.
La Iglesia en esos tiempos creó el opositor Partido Demócrata Cristiano y quedó demostrado el 11 de junio la gravedad del conflicto con la marcha de Corpus Christi, donde opositores de distintos frentes se manifestaban al grito de “Cristo Rey”.



López Rega, Menem y Kirchner: tres "peronistas"
Es interesante también escuchar algunos de los discursos del general y compararlos con lo que nos enseñan en nuestra facultad de Ciencias Políticas. Cuántas veces nos hablaron de unidad, sinergia, bien común, prudencia, fuerzas centrípetas, solidaridad y tantas otras hermosas palabras y comparémoslas con algunas frases de Perón. Como “La consigna para todo peronista es contestar a una acción violenta con una violencia mayor”, “Cuando uno de los nuestros caiga, caerán 5 de ellos”, “Al enemigo, ni justicia”, “El mejor peronista, es un peronista armado” y otras tantas frases que dudo que sirvan para formar verdaderamente a una sociedad. Como tampoco sirven algunas prácticas casi totalitarias como el manejo total de los medios de comunicación, lo que se conoce como “peronización” de la educación, el manejo a los jueces como en Córdoba donde los nuevos magistrados debían jurar “por Perón y por Evita” y así podría continuar la lista.
Realmente no entiendo cómo en una misma cabeza pueden convivir ambas posturas. No critico al peronismo, sino cómo un católico con todas las letras puede llegar a ser peronista. Algunos de ellos reconocen que el peronismo en sí, no es otra cosa que una catapulta que permite saltar al poder. Ser peronista da más facilidades y permite que todos los años se tenga posibilidades de acceder a un cargo. Me inclino por esta afirmación, pero hay otros que realmente lo hacen por convicciones y a pesar de sus buenas intenciones, caen en ese gigante uniforme y miope que fagocita todo y traga o escupe según sus conveniencias. A éstos últimos, todavía no llego a comprenderlos.
Mr Gorilla